viernes, 16 de septiembre de 2011


Jornadas de salud apertura RIGANE EN V. CONSTITUCIÓN

J. Rigane: Buenas tardes, compañeras, compañeros, la verdad que es una alegría, y resulta siempre emocionante estar aquí en Villa Constitución. Por lo menos para mí, estar acá, de alguna manera, tener presente, una parte de la historia del Movimiento Obrero altamente significativa para muchos de nosotros, Y es tener presente, también, algunas experiencias, enseñanza que deja esta Villa Constitución con muchos de los Dirigentes que tenemos la suerte de tener presente, como el compañero Alberto, Pichinini; Juan, Actis; y otros que ahora se suman, y que forman parte de aquéllos legendarios compañeros como Atilio López, Agustín Tosco, Salamanca, etc., que formaron parte de un escenario, en el que construyeron una decisión política de los trabajadores de construir poder para transformar la sociedad. Donde el Movimiento Obrero planteaba como sentido central de sus objetivos políticos la construcción de poder por una nueva sociedad. Y esto no es una cuestión menor, y este encuentro que está vinculado a las condiciones de trabajo, se haga en este ámbito, me parece que tiene todo un contenido que necesitamos aprovecharlo. Yo provengo del ámbito de la electricidad, de la energía, así que hablar de condiciones de trabajo es una cuestión, para nosotros, vital; no tener en cuenta éste tema, los temas de seguridad e higiene, nos va la vida, sobre todo aquéllos que estamos vinculados al ámbito de la actividad eléctrica.
Pero yo no me voy a referir tanto a esto porque tengo un poco el título hoy de hablar, del Modelo Sindical; va a haber otros que seguramente podrán hablar con mucho más conocimiento y por supuesto con mayor experiencia en el tema. Y me parece que hablar de Modelo Sindical no esta ajeno entonces a la salida laboral, las condiciones de trabajo, porque si nosotros necesitamos construir una Organización de los trabajadores, construir poder propio para producir las transformaciones que necesitamos en esta sociedad, necesitamos trabajadores conscientes, sabedores de lo que necesitan y conocedores precisamente de lo que deben resguardar en función fundamentalmente de la vida. Por lo tanto necesitamos sujetos capaces de hacer transformaciones, y las transformaciones como la comprensión, como la defensa o la pérdida de los derechos, nacen en el lugar de trabajo; no nace en otro lugar, es allí donde se genera la capacidad de la conquista de los derechos o también de la pérdida de los derechos. Y cuando nosotros hablamos del Modelo Sindical y hablamos con un contenido y en una dirección, partimos de la base que en esta sociedad capitalista, la Organización sindical es imprescindible, forma parte del equilibrio ante los poderosos en tanto y en cuanto seamos capaces de conformar Organizaciones que tengan peso y si es posible decisión, no sólo incidencia, en la correlación de fuerzas. Por eso, las Organizaciones sindicales por siempre, en el ámbito de la sociedad capitalista, son permanentemente hostigadas, perseguidas, desnaturalizadas por quienes tienen el poder en sus manos. Y esta realidad, respecto del Modelo Sindical, no es simplemente producto de la casualidad, responde a una política permanentemente planificada y conscientemente elaborada; tiene como objetivo y en esta etapa, sobre todo la etapa de las políticas liberales, neoliberales de la globalización capitalista, ha quedado demostrado que para los que detentan el poder, el mejor Sindicato es el que no existe y el mejor trabajador es el que no sabe sus derechos y si los sabe que no los ejerza. Ese es el objetivo, porque es la mejor manera de dominar, es la mejor manera de establecer explotación, es la mejor manera de quitar derechos, es la mejor manera de restablecer la ganancia, que es lo que necesitan: y por eso el sistema, el sistema capitalista está en la crisis que hoy tiene profunda y que nadie sabe todavía cómo y dónde va a terminar. (Aplausos) Por eso en Argentina no es poca cosa lo que plantea la CTA. El haber establecido allá por la década del ´90, y quiero hacer una aclaración, es de Perogrullo, pero quiero plantearla: en la década del ´90 no es la misma situación de hoy, en la década del ´90 las políticas liberales y neoliberales hacían estragos en nuestro ámbito, la CGT a la cual pertenecíamos, el Movimiento obrero en términos generales no confrontaba con esa política que golpeaba severa y fuertemente contra los derechos de los trabajadores, contra el Movimiento obrero y contra las Organizaciones Sindicales. Ése momento no es éste, veníamos de todo ese proceso, del proceso que se iba a instalar como la “convertibilidad”, salario congelado; veníamos de la práctica de terminar con los derechos, como reglamentar el derecho de huelga, veníamos de la práctica de volver a instaurar lo que significaba volver a cobrar en especies, con los Tickets, que tenían todo tipo de nombres. Hoy no es esa época, y esto lo menciono porque es necesario ubicarnos respecto del desarrollo de ese modelo que fuimos en la búsqueda de algunas cuestiones fundamentales que tienen vigencia, aunque esta época no sea igual que aquélla, y que tiene que ver con la recuperación de la institucion: sindicato; que tiene que ver con la necesidad que en la institución tengamos más democracia, y que tiene que ver con la necesidad de respetar precisamente las decisiones de los trabajadores, y fundamentalmente que el Dirigente no haga lo que quiere sino lo que decide el colectivo. Y no era una cuestión menor, pero existían y existen otros principios. La historia del Movimiento Obrero en la Argentina y de las Organizaciones Sindicales, ha sido permanentemente de dependencia del Estado, por eso la Personería Gremial, no es un atributo gratuito ni genuino que surge de la propia Organización de los trabajadores, sino que es producto de una ley es el resultado de la complacencia que el Gobierno de turno para que éste reconozca determinadas Organizaciones y le de la Personería Gremial para que tenga más atributos y derechos que otras Organizaciones. Ése es el ámbito, por eso no es casualidad que existan más de 2.000 Organizaciones Simplemente Inscriptas, tiene que ver con un objetivo y una decisión política del poder, poder que en tanto y en cuanto los gobiernos de la democracia no se hayan correspondido, de alguna manera le gerencia esa decisión política al no establecer libertad y democracia sindical para que los trabajadores nos demos la Organización que necesitamos. (Aplausos) Es el poder que se asocia con el empresariado, que también está de acuerdo con el modelo y con el sistema, porque le conviene y le permite. Esto que recién decía el Ministro de Trabajo de Santa Fe, Rodríguez, “14% de sindicalización”, porcentaje más, porcentaje menos, y que solamente el 13% de las Empresas con más de 50 trabajadores pueden haber elegido sus Delegados; tiene que ver con esa realidad de supeditación, de control, cualquier puede armar una Organización sin necesidad de rendir pleitesía ni pedir permiso. Los trabajadores tenemos que pedir permiso, la prueba más evidente es esta Central que no le quieren reconocer la Personería Gremial y ponerla en igualdad de condiciones en términos de la legalidad que viene de la mano de lo jurídico. Por supuesto que existe otra legitimidad, y es la legitimidad que dan los trabajadores y de esa no nos bajamos, obviamente. Pero tiene que ver entonces, con un modelo sindical en el que se apunta precisamente a lograr ese grado de supeditación para que de alguna manera no sea lo que tiene que ser; y nosotros nos proponemos la transformación de la realidad, y para transformar la realidad hay que construir poder propio y para eso necesitamos Organizaciones que tengan como objetivo la transformación, y no como la actual CGT que es un factor de poder que termina pidiéndole cargos a la Presidenta o a algún Partido Político. ¡Nosotros no pedimos cargos!, vamos por la transformación por una nueva realidad y por un nuevo modelo productivo que contenga al conjunto de la sociedad y dé respuestas a los que menos tienen. ¡Ese es nuestro camino, (Aplausos) ese es nuestro compromiso!, por eso hablamos de una CTA de millones, que necesitamos conquistarla, que necesitamos trabajar cotidianamente para lograrlo. Y claro que tenemos ahora en esta construcción y en este desarrollo de 20 años algunos desafíos en un panorama distinto; estamos en una etapa en donde aparecen algunos elementos que en la década del ´90 no estaban; cifras más, cifras menos, porcentajes más, porcentajes menos, discusión de las Convenciones Colectivas de Trabajo para los compañeros que están registrados y tienen Convenio Colectivo de Trabajo. Es una realidad, discusión del tema salarial, discusión en Paritarias, eso no existía en la década del ´90, y que después tuvimos 11 años de salarios congelados; una realidad distinta nos plantea, una necesidad de profundizar en el diagnóstico y cómo transformamos esa realidad a partir de saber mejor el diagnóstico. Una realidad, que precisamente hoy aparece como que tenemos trabajo, supuestamente todos, porque si se habla, por los indicadores oficiales que hay un 7% de desocupación, casi estamos llegando a las cifras históricas, pero ya no es la misma estructura, porque este modelo productivo no es aquél que teníamos de desarrollo industrial aún en el marco de lo que era el mercado interno. Este es un modelo productivo de reprimerización que se basa en la exportación de la materia prima y de nuestros mejores productos, como es energía, recursos naturales, como es minerales, como es los cereales; no tiene nada que ver con el desarrollo industrial, porque 800.000 autos por año no significa que este país esté en el desarrollo industrial ni tampoco que tenga trabajo digno. (Aplausos). Es en ese contexto y en esa realidad en el que nosotros necesitamos insertar este modelo, de democracia y de participación; es en ese contexto que necesitamos llegar a la actividad privada, una cuestión definida por la Central como estratégica y de la que nos tenemos que hacer cargo, y de la que tenemos que establecer las mejores políticas. Y no es entonces que todo el mundo tiene trabajo, necesitamos profundizar algunos conceptos y discutirlos más, porque la decisión de que los Planes Trabajar, o los subsidios, o lo que se paga a los que trabajan en los ámbitos de las Cooperativas, se termine reconociendo como trabajo, lo que se paga como salario, me parece que es una tergiversación de los conceptos de fondo que tenemos en el ámbito del movimiento obrero, y que no lo podemos permitir tan gratuitamente. Debemos profundizar para no engañarnos, porque relación de dependencia es una cosa, trabajo estable y seguro que garantice el presente y el futuro de cualquier trabajador y su familia también es una cosa; lo otro son engaños y forma parte de la política clientelar y que nosotros debemos denunciar, no me parece que tengamos que hacer otra cosa ni que tengamos que dudar en relación a esta situación. Si es que nosotros queremos construir el desarrollo y la representación de los trabajadores de la clase obrera en su composición como tal, que también eso establece una diferencia clara de nuestro modelo sindical. Para nosotros, trabajadores son todos aquéllos que tienen y que no tienen trabajo, que están ocupados o subocupados, desocupados, jubilados, estudiantes obreros, amas de casa. Son todos esos, trabajadores. Y en esta disputa que tenemos representación todavía hay un modelo sindical sea más o menos empresarial que sigue abrevando la fuente de organizar los trabajadores que tienen solo relación de dependencia. O sea que nosotros tenemos una propuesta mucho más amplia que abarca a todo el conjunto de la clase obrera, y tengamos en cuenta que hemos pasado la etapa donde se animaron a decir que era el fin del trabajo, que se animaron a decir no sólo que era el fin de la ideología y el fin de la historia, ¡el fin del trabajo, como si el trabajo se criara en un laboratorio! Por eso nosotros tenemos que tener claro que la lucha de los trabajadores crece de la mano de los jóvenes, crece de la mano de los indignados, crece de la mano de las mujeres, crece de la mano de los pueblos originarios; pero siempre crece y se desata en cada lugar que hay una necesidad, que hay una urgencia, que hay un atropello y nosotros necesitamos tenerlo en cuenta para saber que son trabajadores, así se manifiesten de forma diferente. Por eso, no es casualidad, no es casualidad, que siendo Argentina uno de los países en América Latina y el Caribe que ha tenido mayor desarrollo en la organización de los trabajadores, vivamos este momento, no nos tenemos que dejar confundir. Nosotros necesitamos que ésa consigna que establecimos en el Congreso de Mar del Plata, que lo extraordinario se convirtiera en cotidiano, ése tiene que ser nuestro norte, ése tiene que ser parte de nuestra decisión diaria y cotidiana. Nosotros necesitamos, por ejemplo ahora, aprovechar este evento, aprovechar este encuentro, para también tener un espacio para discutir de qué manera, para tener mejores condiciones de trabajo, mayor comprensión, también somos parte de la movilización del 23 de septiembre al Ministerio de Trabajo por libertad y democracia sindical y por nuestros derechos. (Aplausos) También tiene que ser eso cotidiano para llegar de la mejor manera y movilizar a todo el país. Necesitamos entonces entender que este modelo sindical que nosotros llevamos adelante tiene parámetros suficientemente distintos para que tenga el impedimento del poder para que se desarrolle como se tendría que desarrollar. Está claro, es una confrontación, y en esa confrontación nosotros tenemos todavía muchas cosas para decir y para hacer. Para terminar, creo que esto es extraordinario, hacer este encuentro; pero esta cosa extraordinaria tiene que ser cotidiana y de acá tenemos que salir convencidos a que se desarrolle en cada una de las provincias, en cada una de las regiones como parte doctrinaria del crecimiento de lograr la CTA de los millones y los 100.000 Delegados. Muchísimas gracias, muy amables.

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