viernes, 23 de septiembre de 2011


LA CTA DE MAR DEL PLATA
En su día, los jubilados reclamaron sus derechos


A 107 años de la sanción de la primera ley de jubilación, los hombres y mujeres de la tercera edad plantearon la necesidad de avanzar en aumentos que les garanticen “una vejez digna”
El 20 de septiembre de 1904 se sancionó la primera ley 4349 de jubilación, correspondiente a los trabajadores estatales. Desde entonces quedó establecido como el Día del Jubilado. En Mar del Plata se estima que son cerca de 150 mil los hombres y mujeres de la tercera edad. Muchos de ellos se encuentran abocados a la lucha: pelean por una jubilación digna que al menos se asemeje al salario vital y móvil y reclaman -de manera incansable- el 82 por ciento móvil, de acuerdo a la misma categoría, cargo o función del trabajador activo.Héctor Arozarena tiene 82 años y los lleva con orgullo. Es parte de la mesa de jubilados y pensionados de la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA) y toma la palabra en la conferencia de prensa que se convocó en la casa de la central. No habla de jubilados a secas, sino de “trabajadores jubilados”, como queriendo retener los derechos que se perdieron al dejar la actividad.

Primero lo primero. Héctor reivindicó la primera ley lograda en 1904: “Esto fue producto de la lucha de los trabajadores de esa época, no fue obsequio de ningún gobierno en particular. Los trabajadores tenían la necesidad, al haber terminado su ciclo laboral activo, de contar con una jubilación que garantizara por lo menos una vejez digna”.

“Con los años -sumó- se fueron sucediendo las principales cajas jubilatorias: ferroviarios, gráficos, comercio, bancarios. En el año 46 comienza la mayor cantidad de cajas jubilatorias del país. Después se creó el Instituto de Previsión Nacional”.

El gastronómico, que lleva casi dos décadas fuera de la actividad, planteó que la lucha de los jubilados –por conquistar el 82 por ciento móvil, en su misma categoría, cargo y función del activo- debe estar acompañada por los trabajadores en actividad. “Si los trabajadores no nos acompañan, de acuerdo a lo que se está observando en el orden mundial, prácticamente no van a existir jubilaciones. Habrá alguna pensión a la vejez, seguramente que no cubra las necesidades mínimas de los jubilados”, comprendió.

Enseguida, destacó: “Desde la Central de los Trabajadores de la Argentina -esto lo tengo que destacar con mayúscula- a partir de 1991, fue la primera central que tomó el tema de los jubilados como un requerimiento y una conquista de los trabajadores. A partir de ahí se empezó a luchar por el 82 por ciento móvil. Yo recuerdo un acto que se hizo frente al Congreso. Se juntaron un millón y medio de firmas, para que no pasara la creación de las AFJP”.

VIVIR CON 46 PESOS DIARIOS
La jubilación mínima está en 1400 pesos. “Si nosotros tomamos como base, que se ha discutido y se ha logrado un salario mínimo vital y móvil de 2400 pesos, aspiramos a que las jubilaciones mínimas tendrían que estar relacionadas con este salario vital”, consideró Héctor.

Y a continuación planteó: “Yo les preguntaría honestamente a cualquier funcionario de Anses o cualquier ministerio de gobierno, si considera que un jubilado puede vivir con 46 pesos por día”.
“Si la solución de los jubilados pasa por ahí, no es lo que corresponde ni lo que establece la ley ni el artículo 14 bis de la Constitución”, arremetió.

“TENEMOS PROPUESTAS”
“Los jubilados tenemos propuestas”, aseguró. En este sentido, recordó que entre los muchos proyectos que se presentaron en Congreso, uno tenía el consenso de organizaciones de jubilados y trabajadores. “Entró en minoría, es el expediente 1418, donde se establece con claridad de dónde saldrían los recursos para pagar el 82 por ciento, que tiene que ver con la modificación de los proyectos que tienen los gobiernos con respecto a de dónde salen los recursos, y por qué no se quiere tocar lo que desde el año 1993 se sacó de los aportes patronales”.

“Los patrones -explicó- aportaban el 16 por ciento y hoy están en un 7. No hay justicia en ese sentido, los trabajadores activos siguen pagando el 8 por ciento”. “Es necesario debatir una nueva ley previsional”, subrayó.
A su lado estaba Leopoldo Flores, también de la mesa de jubilados de la CTA. Él planteó aquello que anuncia el volante que prepararon: “Los recursos de la Anses son patrimonio de los jubilados y trabajadores y deben servir prioritariamente para asegurar un nivel de vida digno para sus beneficiarios. Nos oponemos a que esos recursos se utilicen en forma arbitraria para salvar empresas”.

Consultado por cómo tomaron que tras la estatización de las AFJP, esos fondos sean utilizados en otras cuestiones, al mismo tiempo que se niega el 82 por ciento móvil, Arozarena dijo: “Ya en esa época, que no queríamos que aparezcan las AFJP, estábamos peleando por la creación de un nuevo Instituto, que es la única garantía que puede existir. A través de los aportes de los trabajadores en actividad y los jubilados, son los que tienen que prácticamente dirigir, tanto las obras sociales como el instituto”.

El jubilado gastronómico afirmó: “El Instituto Nacional de Seguros Sociales para Jubilados y Pensionados es nuestra obra social”. “Después de tantos años de la creación del Instituto, los jubilados ni los trabajadores no hemos tenido prácticamente participación, en el manejo de nuestra obra social. ¿Por qué las obras sociales están manejadas por los dirigentes sindicales y por qué nosotros no podemos manejar nuestra propia obra social? ¿Por qué no existe la garantía de que los trabajadores en actividad y lo jubilados participemos de Anses o el nuevo instituto que queremos formar?”, interrogó Héctor.

“Lo que estamos pidiendo no es nada de otro planeta. Queremos participación para saber cómo se manejan los fondos”, sostuvo. “Con una jubilación mínima de 1400 pesos -reparó- no creo que solucionemos el problema de los jubilados”.

Todos invitados al foro
El próximo jueves 29 de Septiembre de 2011, a las 18 hs., se realizará el Foro de la Seguridad Social provincial, en la sede de la Asociación Judicial Bonaerense, situada en Sarmiento 2670.
“Queremos aprovechar para invitar a todos los jubilados y pensionados, a todos los centros que sabemos que hay muchísimos, a las organizaciones vecinales. Esto no lo vamos a resolver un grupo de jubilados, sino que tenemos que estar todos comprometidos, a discutir, a saber lo que está bien y lo que está mal, lo que corresponde o no corresponde”.
“Es la única manera de fortalecer las instituciones y la lucha de los jubilados”, sostuvo.
Además, convocó a los interesados e interesadas a participar de la mesa de jubilados y pensionados que funciona en el local de la CTA, 9 de Julio 3581, cada miércoles a las 16.

Redacción El Atlántico

UN POCO DE HISTORIA

Fragmento del Trabajo de Martín Scalabrini Ortiz, publicado el 4 de nov de 2008 en http://mscalabriniortiz.blogspot.com/2008/11/historia-provisional-argentina.html

Historia Previsional Argentina
Nuestra Historia previsional comienza en 1877, con la creación de un sistema de jubilaciones para los jueces federales de acuerdo a la ley 870. Sin embargo, no se encuentra disponible ningún archivo que indique el uso este beneficio. Más tarde, en 1884, con la ley 1420 De Educación Común, se establece una jubilación para maestros preceptores. Los recursos para ambos regímenes eran provistos por el Estado.
Es en 1904 cuando se promulga la ley 4349 que creaba la Caja Nacional de Jubilaciones y Pensiones Civiles, donde se reconocía el beneficio a los funcionarios, empleados y agentes civiles del Estado; a los del Consejo Nacional de Educación y de los Bancos Nación e Hipotecario; a los magistrados judiciales, ministros del Poder Ejecutivo, a quienes ocupaban cargos electivos; y al personal de los Ferrocarriles de la Nación, que se crea el primer sistema contributivo argentino. Es decir que cada uno de los trabajadores contribuía con una parte de su sueldo a solventar el sistema de jubilación.
Uno de los grandes impulsores del sistema de jubilación para los trabajadores fue quien llegó a ser el primer diputado socialista de América, don Alfredo Palacios. Palacios presentó como diputado varios proyectos de ley que tenían que ver con las jubilaciones y pensiones para obreros y empleados de empresas particulares, las de los empleados bancarios y las de obreras que trabajaban a domicilio para el Estado. Sin embargo, fueron los sindicatos quienes se organizaron para generar las Cajas de jubilaciones. En 1911 fueron las de los ferroviarios, en 1921 la del personal de los servicios públicos, que a su vez incorporó a los bancarios en 1922. La de Empleados de Comercio ve la luz en 1944 y la de los trabajadores marítimos y los de la industria en 1946.
En 1943, las Cajas pasan a estar dirigidas por directorios integrados por representantes del Estado, de los empleadores y de las organizaciones gremiales. En esta época el sistema funcionaba como un verdadero sistema de capitalización colectivo y público, no de cuentas individuales. De esta manera, los capitales acumulados se utilizaban en crédito social a través de préstamos hipotecarios, prendarios y personales. Los beneficiarios aumentan en un número considerable, pasando de ser 430.000 en 1944, a 2.328.000 en 1949.
En 1954, con la ley 14.370 se adopta la forma del sistema de reparto, utilizando los fondos acumulados y los que ingresaban para pagar las jubilaciones que se estaban produciendo.
Este sistema solidario de jubilaciones y pensiones funcionó hasta la llegada de la década del 90 con su artillería de políticas de destrucción del entramado estatal. En 1994 se establece un sistema de capitalización individual, junto con el de reparto, pero siendo favorecido claramente el primero. Este sistema prometía un retiro del trabajador solventado por sus propios fondos administrados por las AFJP durante todo el tiempo de su vida laboral. Para ello las administradoras cobrarían una comisión como incentivo para mantener actualizados los fondos acumulados.


21.09.2011 

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